Evangelio dominical

EVANGELIO DOMINICAL

"No es de los nuestros"
28-09-2018
"No es de los nuestros"

Como decíamos, es la vida y el Evangelio también donde va apareciendo lo que significa que Jesús sea el Mesías. En primer lugar, con todo esto se nos quiere decir que en torno a Él ya está activo el reino, la actuación de Dios que consuela, perdona, redime. A pesar de que, según el evangelista, Jesús pide, prácticamente exige, silencio a todos aquellos que, sobre todo, experimentan una curación extraordinaria por sus manos, la buena noticia se difunde. Por un lado se  trata de la aparición de una luz y una fuerza que se preocupa de aquellos de quien nadie se preocupa, a causa de su debilidad, pobreza o porque tienen encima una marca social o religiosa. A juicio de muchos esta luz y esta fuerza señalan la intervención personal de Dios en las vidas de sus hijos y no solo a través del beneficio genérico que viene del ritmo natural o de las experiencias de comunión del culto. Algo está empezando a cambiar y muchos se esperanzan, otros muchos también se inquietan ante la perspectiva de perder poder y privilegios y aún hay otros que hasta pretenden aprovecharse. O al menos eso piensan algunos de los apóstoles. Así es JUan quien trae la denuncia ante Jesús: han visto “uno que echaba demonios en  tu nombre” y se lo han querido impedir “porque no es de los nuestros”.

Jesús no les felicita, como quizá esperaban, sino que los reprende: “uno que hace milagros en mi nombre no puede hablar mal de mí”. La primera lectura, como tantas veces, nos proporcionaba el contexto: quien actúa, de verdad, en nombre de Dios, no es “celoso” de su encargo o de su “poder” sino, todo lo contrario, desea que todos lo compartiesen, anhela el día en que todos lo puedan compartir, que el Espíritu mismo de Dios, su presencia y su fuerza, pueda bajar y quedarse con el mayor número de gente posible, aunque perdiésemos la “exclusiva”. Es una buena ocasión para recordar que este proyecto del Reino no es nuestro, es suyo, de  Jesús y lo que a nosotros nos toca es más bien evitar el escándalo y la hipocresía que hacer ver a otros que los que no somos de Jesús somos nosotros. Más nos vale perder esas “capacidades” e “ideas” de que estamos tan orgullosos si nos impiden entrar y permanecer con paz en el Reino, arrancárnoslas aunque nos duela para liberarnos y dejarnos curar por dentro del egoísmo y la codicia.

» Primera Lectura

Lectura del libro de los Números 11, 25-29
En aquellos días, el Señor bajó en la nube, habló con Moi­sés y, apartando algo del espíritu que poseía, se lo pasó a los setenta ancianos. Al posarse sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar en. seguida.
Habían quedado en el campamento dos del grupo, llama­dos Eldad y Medad. Aunque estaban en la lista, no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu se posó sobre ellos, y se pusie­ron a profetizar en el campamento.
Un muchacho corrió a contárselo a Moisés:
– «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.»
Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, in­tervino:
– «Señor mío, Moisés, prohíbeselo.»
Moisés le respondió:
– «¿Estás celoso de mí? ¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!»

» Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 1-6
Ahora, vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han tocado.
Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata están herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego.
¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final!
El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejér­citos.
Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al pla­cer. Os habéis cebado para el día de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste.

» Evangelio

+Lectura del santo evangelio según san Marcos 9, 38-43. 45. 47-48
En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús:
– «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los
nuestros.»
Jesús respondió:
_«No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está con­tra nosotros está a favor nuestro.
Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al in­fierno, al fuego que no se apaga.
Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno.
Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infier­no, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»

LECTURAS DEL DOMINGO


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