Noticias

NOTICIAS

16-04-2018
El padre General
en nuestras comunidades de Barcelona y Badalona

El padre Saverio llegaba desde Lleida a Barcelona el jueves 12 de abril. Y a Badalona el Domingo día 15. En las dos comunidades el padre Saverio se ha reunido con todos los religiosos que las componen.

En Barcelona

Veinticuatro años después que santa Teresa fundara su primer convento de la reforma, los frailes descalzos llegaron a Cataluña guiados por un hijo de esta tierra: el padre Joan de Jesús Roca. El primer convento teresiano se abrió en las Ramblas de Barcelona el 25 de enero de 1586, bajo la advocación de san José. Poco después se decidió la construcción de un nuevo convento fuera de las murallas para acoger el noviciado de los aspirantes, el cual se construyó en 1626 y recibió el nombre de Nuestra Señora de Gracia y de San José. Conocido popularmente como el convento de los “Josepets”, será el núcleo vertebrador de la futura villa de Gracia. Ambas casas hubieron de abandonarse en 1835 a causa del decreto de supresión de conventos.

A pesar de que la restauración de la provincia carmelitana no se produjo hasta el 1906, ya en 1896 se había retomado la presencia del Carmelo masculino en Barcelona, en un pequeño inmueble propiedad de las monjas carmelitas descalzas.

Pronto se encargó el proyecto de un nuevo convento (1909) al arquitecto Josep Domènech i Estapà en la zona del nuevo Ensanche barcelonés, el cual, un año después, ya puede acoger a la comunidad de religiosos.

Los religiosos de la actual comunidad de Barcelona están dedicados plenamente a los fieles en el servicio pastoral y de iglesia. Funcionan diferentes grupos con actividades de cariz pastoral y social.

 

En Badalona

Procedente del convento de Barcelona, donde había pernoctado, el P. Saverio Cannistrà, prepósito general de la Orden. Llegó a Badalona a primera hora de la mañana del domingo día 15 de abril. Después de ser acogido por la comunidad y de reunirse con cada uno de los religiosos, presidió la eucaristía del tercer domingo de Pascua.  Acabada la misa, el P. Saverio tuvo un encuentro con una representación de los laicos de los diferentes grupos de la comunidad para conocer nuestras actividades sociales y pastorales y para informar, a su vez, del estado actual de la Orden y de sus esperanzas de futuro. También estuvieron presentes las hermanas Carmelitas Misioneras y miembros del Carmelo Misionero Seglar. Posteriormente se reunió para el almuerzo con la comunidad de religiosos. Por la tarde prosiguió la visita pastoral programada y tuvo la oportunidad de visitar todas las dependencias de la casa para poderse hacer una idea del grado de utilización de las mismas. Al caer la tarde regresó a Barcelona.

Badalona cuenta con una comunidad teresiana desde hace 110 años. Pocos años después de la recuperación de la presencia del Carmelo en Tarragona y Barcelona, tras las expulsiones de las leyes de desamortización, le tocó a Badalona acoger una nueva comunidad teresiana masculina en tierras catalanas. Fue a finales del año 1907, cuando la ciudad apenas contaba unos 50.000 habitantes. Las carmelitas descalzas de Tiana prestaron el dinero necesario para adquirir dos casas en el centro de la ciudad. Posteriormente se compró la casa adyacente y ya se pudo erigir un pequeño templo capaz para unas 300 personas.

Superadas las dificultades de la Semana Trágica (1909), la comunidad creció en prestigio y consideración. En 1925 se inauguraron la iglesia y convento actuales. Pero, nuevamente los frailes y la iglesia sufrieron los embates de la Guerra Civil: dos religiosos de la comunidad fueron asesinados y otros pudieron salvarse gracias a la protección de algunas familias.

En los años cuarenta el convento acogió durante algún tiempo el Seminario menor y, más adelante, el Noviciado y el colegio de Filosofía.

Los aires renovadores del Concilio Vaticano II marcaron una nueva etapa en la vida y actividades de la comunidad. La nueva pastoral comportó un sacrificio: transformación de cofradías y asociaciones en otros grupos y estructuras diferentes. Se abrió un tiempo de reflexión para resituar el papel de la comunidad en nuestro tiempo y proyectarlo hacia las nuevas exigencias del futuro.

Actualmente, cuando la ciudad cuenta con más de 210.000 habitantes, son numerosos los grupos desarrollan su tarea en la comunidad carmelitana de Badalona, siendo la actividad pastoral, la social y la formación las que ha adquirido mayor relieve. Además, colabora activamente con el arciprestazgo en su programa pastoral.

VER TODAS