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17-09-2019
Alonso Ares dibuja los versos de San Juan
40 dibujos para las 40 estrofas del 'Cántico espiritual

Dos años de trabajo sin más orden que la inspiración ni más horizonte que la «devoción» a San Juan de la Cruz y su obra. Sin más ataduras que el trabajo diario, nocturno, y los límites de un papel que siempre fue propicio porque ninguna de las cuarenta láminas fruto de este esfuerzo creativo nació de un boceto o de un borrón. Diálogo directo entre Adolfo Alonso Ares y San Juan de la Cruz.

El poeta y pintor leonés interpreta el Cántico Espiritual del carmelita abulense en un diálogo que se ha plasmado en una colección de 40 láminas que desde ayer se exponen en el Palacio de la Isla y que pasarán a formar parte de los fondos permanentes del Instituto Castellano Leonés de la Lengua. Su director, Gonzalo Santonja, agradeció la donación y ponderó el «intercambio de opiniones creativas» que supone este penúltimo trabajo de la prolífica obra de Alonso Ares centrado en una parte de la «mística católica», a la que calificó como «género universal».

El autor leonés confesó que está obra nace «de la devoción a San Juan de la Cruz» y la «emoción» de haber podido «dialogar con él» a través de unos versos «que traspasan el tiempo», mil veces leídos y recordados hasta dar vida a una emoción que plasmó en el papel sin bocetos, comenzando «por una esquina», sin repetir ni desaprovechar ninguno. Abstraído en ese intercambio de creatividad se dejó llevar para realizar una «interpretación personal» en la que ha alumbrado un bestiario y «en la que aparece también la figura del hombre que rememora el hombre de todos los tiempos».

Alonso Ares despliega su creatividad a diario, convencido de que la predisposición a ello es constante y no depende de crear un momento, tanto para escribir como para pintar. De ahí su «paciencia» para recrear una magia en una serie de 40 láminas en las que emplea tintas y colores, pero también coge el pincel para pintar con vino, una de las señas de identidad de su obra reciente. La caligrafía es también parte de su obra, minuciosa y artística, complementando con su trazo el mensaje de cada una de las cuarenta liras que dejó escritas el monje abulense en «un camino sin reposo» entre una ilustración y la siguiente.

Las figuras humanas, el bestiario, la caligrafía y las formas son un repaso «desde Altamira hasta hoy», describió el pintor, que detalló que el uso de los colores ocres, negros y marrones en esta colección se inspira en los empleados en las primeras pinturas rupestres «con los que empezó a pintar el hombre» y con los que pretende simbolizar la «intimidad» con ese primer pintor de la historia.

En cada trazo «hay emoción y en esa emoción está San Juan», confesó Alonso Ares quien reconoció haber leído y releído el Cántico Universal en varias ocasiones dejándose llevar por la inspiración y sin seguir ningún orden concreto en la realización de esta serie de 40 láminas.

Este trabajo se ha volcado en una exposición que se podrá visitar en el Palacio de la Isla de Burgos, sede del Instituto de la Lengua, y que podría visitar otros puntos de Castilla y León siempre que los patronos de la Fundación que lo rige así lo acuerden, según explicó ayer Santonja en la presentación de la muestra. Una exposición que ha sido diseñada por el fotógrafo y diseñador burgalés Asís G. Ayerbe que permanecerá abierta al público durante lo que resta del mes de septiembre.

Las 40 ilustraciones se han recogido en un libro desplegable que compone un «ejercicio de coherencia artística y moral» en el que el trabajo de Alonso Ares ofrece «claves varias» con las que desentrañar el «saber oculto» de la obra de San Juan de la Cruz, a juicio de la ganadora del Premio Adonais 2017, Alba Flores, que prologa este volumen.

Entre esas claves aparece la «devoción» por los paisajes del santo en Fontiveros, Arévalo o Medina del Campo y los «campos emblemáticos y sublimes» de la «Castilla del cereal y de la tierra», de los «surcos» cuyo color salpica su obra dedicada al Cántico Espiritual. Así la describe el poeta leonés, mago de la palabra y los pinceles y especialista en un trabajo en forma de ilustraciones y en series dedicadas a un mismo objeto creativo, como su muy aplaudida colección de láminas dedicada al vino en la que los pinceles olvidan la tinta y se mojan en el fruto de las uvas de todas las denominaciones de origen de Castilla y León.

«El vino simboliza la comunión del hombre con Dios», precisó ayer Alonso Ares en Burgos, «pero también «la energía de algo que nace de debajo de la tierra».

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