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06-11-2017
La misión santa Teresa sale a la calle
Parroquia en Valencia

Salir a la calle en una misión que consiste en visitar los domicilios del barrio para anunciar el Evangelio. Es el plan emprendido por la parroquia Santa Teresa de Jesús de Valencia, la única dedicada a la religiosa abulense. Vuelve así a la actualidad valenciana el templo de la avenida Gaspar Aguilar, que ya en 2015 -Año Jubilar en España con motivo 500 aniversario del nacimiento de la primera Doctora de la Iglesia- impulsó una importante iniciativa con varias actividades que motivaron el encuentro de los valencianos con la santa.

El sacerdote José Antonio Todolí, párroco de Santa Teresa, recuerda que la «gran acción evangelizadora, la misión popular» comenzó el 15 de octubre, día de Santa Teresa. La iniciativa se concibe como forma de recuperar las raíces de la fe. Y ante ello Todolí no se resiste a citar el camino que recorrió la abulense para llevar adelante las fundaciones, algo que le lleva a pensar en el barrio «como tierra de fundaciones».

La apertura de la misión la presidió el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. El purpurado, muy vinculado a la santa -entre otras razones porque nació un 15 de octubre- participó también en la inauguración del Año Jubilar Teresiano que celebra la diócesis de Ávila. De este territorio eclesiástico fue obispo entre 1992 y 1996, etapa en la que impulsó la fundación de la Universidad Católica de Ávila.

Sus palabras en la parroquia de Gaspar Aguilar recuperaron la presencia de la titular del centro, de la que dijo que es «muy sencilla, muy de la calle, muy de nuestros días». Animó a anunciar el Evangelio recordando a la fundadora del Carmelo descalzo como «gran renovadora del mundo». Mostró interés en que la misión «sea una llamada a la santidad siguiendo el camino de perfección de Santa Teresa», según la información del arzobispado.

Todolí relató que el cardenal repartió un centenar de cruces de madera realizadas en Belén, número que da fe de la participación de los fieles. Los implicados son miembros del equipo misionero vicenciano y del consejo parroquial.

La misión tendrá lugar del 10 al 15 de febrero. El mes pasado comenzaron las visitas a las casas del barrio. Seguirán hasta enero. En cada domicilio se entrega una invitación del párroco y cuando se completen las visitas, algunos hogares se convertirán en centros de misión, en puntos de reflexión sobre aspectos evangelizadores. El 14 de octubre hubo vigilia juvenil. Habrá actividades para niños y un viaje a Tierra Santa.

Con todo, la parroquia de Gaspar Aguilar gana actualidad tras el protagonismo que tuvo en 2015 cuando el báculo de la andariega visitó el templo donde, además, se entronizó una reliquia. Así, Teresa de Jesús ganó presencia en la diócesis, territorio donde no son pocas las muestras de su impronta.

No fundó personalmente en Valencia. Pero hoy comunidades de frailes y de monjas, así como obras de arte y algún topónimo, dan fe de que el mensaje carmelita llegó a la diócesis. En la ciudad y en varios pueblos siguen habitados conventos, unos por religiosos y otros por religiosas Carmelitas Descalzas, congregación que inició su vinculación con Valencia a finales del siglo XVI.

En la ciudad el camino lo iniciaron los frailes. En 1588 se erigió muy cerca de las torres de Quart el primer convento de Carmelitas Descalzos. Las mujeres llegaron un año después. En 1589 nació el Convento de San José de la plaza Portal Nou, monasterio que hasta hace unos años estuvo habitado por religiosas. Con el tiempo, las comunidades se extendieron y hoy -tras cambios, restauraciones o exclaustraciones- perviven dos comunidades de frailes en la capital y cuatro clausuras femeninas en sendas localidades. También en las provincias de Castellón y Alicante se encuentra la impronta de la santa: Benicàssim, Burriana, Altea...

El carmelita Miguel Hernansáiz, prior de Nuestra Señora del Carmen, confirma que en Valencia se mantienen dos comunidades masculinas. Habitan ahora el convento del Carmen en la calle Alboraya. Tienen una iglesia dedicada a San Juan de la Cruz, en la calle Poeta Querol. Allí, la que fue parroquia de San Andrés, acoge la sede provincial de la antigua provincia Aragón-Valencia. La iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en la calle Alboraya, es la otra obra que mantienen viva los padres carmelitas.

¿Y qué fue de aquel primer monasterio de mujeres? Sigue en pie, pero no está habitado. Las monjas fueron dejando las primeras casas donde vivieron años y años, pero no abandonaron la diócesis. Su presencia se mantuvo en Serra, Godelleta, Villar del Arzobispo y Puçol.

El topónimo de L' Eliana esconde la tradición carmelita. Relata el canónigo Jaime Sancho, que los frailes carmelitas tenían como referencia al profeta Elías. «Se retiraban a unas tierras, que también llamaban elianas» y de las que la historia dejó un vestigio en el territorio que devino en el pueblo de l'Horta. Muestras artísticas como la imagen de la santa pintada por José de Ribera y que se conserva en el Museo de Bellas Artes son otros ejemplos que Sancho apunta al hablar de presencia teresiana en la diócesis.

 

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